Las veces que pasé entre cáscaras y carcajadas

A veces rompo un huevo ligero para hacer una tortilla de miedos y resulta ser solo cáscara. Es entonces cuando se precipita la cascada de preguntas sobre todo lo que pudo ser y no fue en mi vida.

Otras veces me sorprendo a mí misma buscando similitudes entre mis lunares y esa cáscara triste. Escudriñando en mi interior para encontrar algo más que vísceras, órganos y huesos empapados en la sangre que se escapa de mis ojos al darme cuenta de que yo también estoy vacía bajo una capa de piel color alabastro.

Muchas veces me despierto resquebrajada porque algún sueño premonitorio me ha dejado entrever el futuro de una existencia sin yemas en los dedos ni emociones claras. Y otra vez me encuentro abofeteada ante la realidad de mi existencia-cáscara-de-huevo.

El resto de las veces intento solventar mis problemas con cinta aislante en forma de sonrisas de quita y pon o con grapas tamaño dejarse-llevar-por-la-corriente. Juego a intentar que nadie se dé cuenta, a maquillar la opacidad de mi piel-cáscara y de esconderme tras la apariencia de completitud y redondez de mis articulaciones. Soy humana: pelo, piel, grasa, músculos, dientes, uñas. Soy redonda: si empiezas en una punta del pie y vas avanzando en línea recta, volverás al mismo punto. Soy fachada.

Poemas a mí misma

Verdades como puños
Puños como verdades
En la cara,
des pa ci to
y luego
plaf

Jarrones de verdades
Llenos de líquidas sorpresas
Oh
¿Tú...?
Va-vaya
Yo...

No hay más que pensar
Está todo dicho, escrito, firmado, sellado, enviado, transportado, entregado y
...
Al leer las palabras punzantes escritas con la letra redondeada de l'insouciance*

*Insouciance nf(détachement)despreocupación nf
 (desaprobación)dejadez nf
Elle a gardé l'insouciance de sa jeunesse.

¿Es cierto eso?
¿Guardas todavía la despreocupación de tu juventud?
Si la guardas, no eres para mí.
Te desprecio.

¿Cómo puedes haber crecido físicamente
haberte estirado, alargado, tensado, extendido 
sin haber cambiado?
Sigues mirando asombrada mariposas de colores
Sigues soñando con poder volverte invisible si cierras los ojos 
lo suficientemente fuerte
Sigues creyendo en la magia
Y en los monstruos

Sigues siendo una niña.

¿Cómo es eso posible?
Yo, que lo he intentado todo
Y siempre he sido demasiado responsable
Tú lo tienes todo
Tienes toda la despreocupación del que no busca tenerla
Tienes todo el relax, la calma
Toda la tranquilidad del mundo
Inherente a tu piel, pegada en tus labios cuando besas

Eres libre, caótica, irreverente
Y yo sigo aquí,
Sumando facturas del gas que no alumbra mi fuego
de la luz que nunca he tenido
del agua que no para de correr por mis ojos.


Te envidio.
Te desprecio.



Te quiero decir

No hay nada más sutil que cuando cae una hoja de un árbol en otoño,
no hay movimiento más bonito que el de tus párpados, el de tus pestañas,
En realidad no sé lo que me digo: no lo he escrito antes, no tengo guion
no tengo ni siquiera un esbozo de lo que te quiero decir
igual se resume en: no tengo ni siquiera un esbozo de lo que te quiero decir
podría resumirlo un poco más:
no tengo de lo que te quiero decir
incluso podría resumirlo un poco más: te quiero decir
te quiero decir, sí
porque cuando digo tu nombre, te digo; te tengo entre mis labios, te poseo en alguna clase de mundo extraño
digo tu nombre, lo repito
y en la punta de mi lengua descansas por un segundo
tu nombre en mi boca
como si te tuviese a ti, como si fueses tú el que me toca
tu nombre en la punta de mi lengua
como si se me hubiese olvidado, cosa que nunca ocurre
tu nombre descansa entre mis dientes, digamos que tu nombre tiene una especie de
molestia implosiva, sí
una molestia que quiero sacar con mi lengua y digo
tú, tú, tú
como si te quisiese echar de mí, como si  ya no estuviese cómoda con tu presencia
y luego digo no
no
porque no es verdad, porque no quiero que te vayas
mbre, mbre
eres un hombre, eres un hombre,
eres un hombre y yo una mujer
tú, tu, nombre
tu nombre en la punta de mi lengua como si no existieras
como si existieras
pero muy pequeñito entre mi lengua y mis dientes
saliva alrededor de tu cuerpo
no, no, no, saliva en tu cuerpo
no, tu cuerpo hecho de saliva
tu nombre
tu nombre
tu nombre
te quiero decir, "te quiero decir" significa "quiero tener tu nombre dentro de mi boca"
cuando digo "te quiero decir" me refiero a que quiero llamarte, a que quiero que me escuches y que me oigas,
cuando digo "tu nombre" quiero decir eso realmente: tu nombre
cuando digo tu nombre, cuando digo "te quiero decir"
podría resumirse incluso más en un simple "te quiero"
pero resumir no está bien porque más resumida aún sería una mirada
pero ¿y si no me entiendes? ¿pero y si no llegas a comprender lo que significa mi mirada?
y si te sigo te quiero, puede que no pienses en el amor igual que yo
por eso no voy a resumirlo tanto y voy a decir: te quiero decir.

Más

Tus labios son nicotina,
¿Para qué fumar si puedo morderlos?
Mis caladas serían solo humo para mostrar que sigo viva,
Señales para que me encuentres, gritos en forma de niebla.

Tus ojos son mi heroína,
La que me salva de no perderme entre la bruma de las caladas sabor amor,
Siempre mi guía V.I.P., mi brújula en la deriva de mi isla encontrada
Césped en verano, árbol de invierno. Siempre verde, porque siempre te lluevo.

Tus dedos la droga más adictiva que,
Aunque no dejen de acariciarme ni un segundo de cada diez,
Aunque me arranquen la ropa día tras día, sin importar que juguemos ya desnudos al ajedrez
Necesito siempre más rápido y más lento, más fuerte y más despacio.

Más de ti, imperativamente,
Aunque no te vayas, aunque nunca te hayas ido.
Más besos, más caricias, más miradas, más sonrisas-
Carcajadas de placer, mariposas de pestañas...

Necesito más de ti, aunque ya me lo des todo
Existiendo, simplemente. Respirando, nada más.
Y si algo que verdaderamente necesito:
Mi vicio, mi droga, es más de mí cuando te bebo, cuando te fumo y cuando te como...

Más de cómo me haces sentir:
Más de estar relajada, más de ser yo, completa.
Más de encontrar partes de mí misma que nunca antes había descubierto sin ni siquiera buscarlas
Más de ser más yo cuando somos dos.

Mi droga está escondida en tus pestañas y es imposible no sonreír al encontrarla.



¿Qué es más importante: respirar o poder dejar de hacerlo?

En el horizonte encontraremos solo lo que nosotros mismos nos impidamos encontrar en el camino. Ítaca, la felicidad, toda esa mierda.

Casémonos con la calma que supone no pensar más en lo que va a suceder mañana y preparémonos para lo que no puede dejar de pasarnos hoy. No entiendo cómo puedes olvidarte de lo que estás sintiendo ahora en aras de ser más feliz mañana (y todo esto siendo una firme defensora del estudio y la preparación con vistas a nuestro ulterior conocimiento... con vistas a ser mejores personas. Sin embargo, esto no lo hago porque creo en el futuro, sino porque creo en el ahora). Siempre me ha fascinado el carpe diem, el tempus fugit, el aquí-te-pillo-aquí-te-mato, el beber hasta el punto en el que no te importa cómo vas a volver a casa, o incluso dónde está tu casa o... ¿tengo casa, de hecho?

Y, ahora que ambos sabemos (tú y yo, porque a veces a mí también se me olvida) lo mucho que creo en el ahora, en el preciso segundo en el que estoy suspirando estos movimientos sobre el teclado... Ahora que ambos sabemos que el tiempo que me importa, aquel que me da vida y en el que mi corazón late es ahora... Dime: ¿piensas en mí?

¿Dónde estás cuando no estás conmigo?

Sé que me lees al otro lado porque, de otra manera, esto que estoy haciendo no tendría sentido. Es mucho más divertido que meter cartas en una botella y lanzarlas al mar porque nunca me ha gustado contaminar el océano (ni arriesgarme a que se mojara justo la parte más importante de lo que te escribo). Ya sabes, por todo eso de la ecología, los delfines y la arena blanca de playas paradisíacas a las que probablemente nunca vayamos juntos.
Sé que me lees o que me leerás algún día y que si lo publico con chinchetas en una página cualquiera de internet, hago exactamente lo mismo que si tirase mis letras a un mar infinito. Las probabilidades de que te llegue son escasas, tu interés por leerlas quizá sea inexistente. Sin embargo, algo más fuerte que las ganas de respirar me dice, me grita que debería ser así. Que el mundo tiene que ser así porque si no que yo esté escribiendo esto en este instante, en este segundo y en todos los otros enormes segundos en los que te he pensado hasta el dolor de cabeza, no tendrían sentido. Porque si no, todas las señales de humo que te lanzo cada día cuando escribo en mi portátil (sí, incluso aquellas que nunca envío) serían en vano. Todas y cada una de ellas son para ti, lector lejano, lector futuro, lector improbable, lector esquivo. Y sin ti, cualquier otra persona que se apodere de este "tú" entre tú y yo es un ladrón, un intruso, un impostor. Sin ti, aquel al que me refiero, este texto no significa puesto que eres tú el que le das el sentido final. Eres tú el que eliges si responder o no a esta llamada de socorro. Eres tú (no tú, lector forastero); tú, lector amado, destinatario de mis repiqueteos en el teclado el único que puede entender lo que esto significa ya que eres tú mismo (no tú, TÚ) quién hace esto inteligible.
¿Cuántos de vosotros esperáis aún que vuelva aquella persona que se fue dejándoos rotos y sin fe en una supuesta bondad el mundo?

Despertad de vuestro adormecimiento, princesitas durmientes. Lo que se va nunca vuelve.

Amor de alta costura

Querer querer a cualquier persona menos a esa, a cualquiera que doliera menos cuando está lejos. Querer, mejor dicho, necesitar a veces que la sensación no sea tan fuerte, tan abrumadora, tan real. Querer por una milésima de segundo que todo lo que sientes pasara a fuego lento porque por dentro estás al rojo vivo. En llamas. Querer dar puntadas a tu corazón para que deje de salirse de tu pecho.

Amar tanto, tanto, tanto que no puedes respirar. Amar de una manera tal que angustie. Amar de esa forma en la que nada más tiene sentido, haciendo que el resto de personas, problemas o pensamientos desaparezcan. Amar desgarrándote a ti y al otro. Amar apretando los dientes. Amar sin motivos y de repente. Amar fuerte, fortísimo. Amar más allá de tu mismo ser, más allá de lo que eres. Amar como no hay otra manera de hacerlo.

Si he de daros un consejo ante este sentimiento desgarrador en cada letra, en cada arruga que se forma en sus ojos al sonreír... Solo os puedo decir: amad.
"Writing does not resurrect.
It buries."

The fault in our stars