¿Acaso...?

Érase una vez una  niña a la que no le gustaban las eñes y a la que todos llamaban pequeña.

¿No podría ser ese el resumen de mi vida? "No tienes quereres". ¿Acaso no tiene todo el mundo derecho a elegir lo que desea? Pero, por encima de todo, ¿acaso no tenemos la obligación de comprender qué deseamos y por qué lo elegimos? Entendernos a nosotros mismos: la eterna cuestión. Quizá lo más importante es entender que por qué a la niña pequeña no le gustaban las eñes o lo que es lo mismo: por qué actuamos de una manera determinada cuando las decisiones importantes de nuestra vida (escoger una u otra tableta de chocolate o cómo ofrecerle las onzas a la persona que amas) se aproximan.

Aprendamos a andar antes de correr o, de lo contrario, viviremos fatigados y con un horrible flato el resto de nuestra fugaz existencia.

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